lunes, 24 de abril de 2017
150° aniversario de la fundación de la Congregación Salesiana
por Redacción
Carta del Rector Mayor

Queridísimos hermanos:

 

Ha concluido hace poco el Capítulo General 26°, que ha sido un verdadero Pentecostés paratodos nosotros y nos preparamos a vivir y celebrar un nuevo acontecimiento de gracia: el 150° aniversario de la fundación de la Congregación Salesiana por parte de don Bosco.

 

La tarde del 18 de diciembre de 1859 en el Oratorio de San Francisco, en la habitación de don Bosco, se reunieron algunos jóvenes con el objetivo de "promover y conservar el espíritu de verdadera caridad que se requería en la obra de los Oratorios para la juventud abandonada y en peligro"; así escribe don Alasonatti en el acta de aquel encuentro. A continuación se lee en la misma acta: "Gustó por lo tanto a los Congregantes erigirse en Sociedad o Congregación que, teniendo por objetivo la recíproca ayuda para la santificación propia, se propusiera promover la gloria de Dios y la salud de las almas, especialmente de las más necesitadas de instrucción y de educación”.

 

El 1859 constituye por tanto el año de nacimiento de nuestra Congregación. Deseo por ésto proponer a todos los hermanos vivir el 2009 como un año de gracia, recordando de dónde venimos, quiénes somos y hacia dónde nos dirigimos. Con esta celebración de nuestra identidad carismática inicia también la peregrinación de la urna de don Bosco a todas las Regiones de nuestra Congregación y se abre así la preparación al bicentenario de su nacimiento en el 2015.

 

Este acontecimiento será vivido por todos nosotros como un camino espiritual y pastoral, que iniciará con la solemnidad de don Bosco el 31 de enero de 2009, tendrá momentos especiales el 24 de junio, día de su santo y el 16 de agosto, día de su nacimiento, y culminará el 18 de diciembre de 2009 con la renovación de la profesión por parte de todos nosotros salesianos. Una particular gratitud a María será expresada el 25 de mayo, solemnidad de la Auxiliadora. De esta manera se nos ofrece el "repartir" desde don Bosco, Fundador de nuestra Congregación, de la Familia Salesiana y del vasto Movimiento Salesiano.

 

Se trata de tomar conciencia de nuestra identidad de personas consagradas, que viven la primacía de Dios, el seguimiento de Cristo obediente, pobre y casto, plenamente disponibles al Espíritu, y justamente por esto dedicados totalmente  a los jóvenes. Es una identidad que debemos vivir con alegría y que debemos manifestar visiblemente, en el ardor  evangelizador, en el amor por la salvación de las almas, en el ímpetu pastoral, que se inspiran en el  programa de vida de don Bosco "da mihi animas, cetera tolle." Nuestra identidad debe manifestarse  por lo tanto en el fuego de la pasión apostólica.

 

Durante el año 2009 encontraremos tiempos y modos para profundizar, meditar y rezar las Constituciones. Ellas  nos indican el camino de la fidelidad al carisma de don Bosco y a nuestra vocación. Si en el curso del año habremos recorrido y redescubierto los empeños de santificación trazados por nuestra Regla de vida, entonces la renovación de la profesión del 18 de diciembre será el fruto de un camino de conversión y el punto de partida de una renovado ofrecimiento de nuestra vida a Dios para los jóvenes. Es necesario valorizar particularmente la preparación y la celebración de las profesiones perpetuas de este año. Nos dedicaremos también al estudio del documento del CG26 para conocer la letra y para asumir su espíritu. El documento capitular es el rostro de la Congregación hoy.

 

La Congregación salesiana está constituida desde el principio por aquellos jóvenes del oratorio que se han dejado involucrar de la pasión apostólica de Don Bosco y de su programa de vida. El 2009 nos pide narrar a los jóvenes la historia de los inicios de la Congregación, de la cual ellos han sido "cofundadores" junto a don Bosco, y nos pide tambié involucrarlos cada vez más en el empeño apostólico para la salvación de otros jóvenes. El compromiso apostólico de los jóvenes es el terreno natural en el cual crece la vocación consagrada salesiana. Muchos jóvenes en el mundo, partiendo del compromiso apostólico, también hoy se dejan fascinar por esta vocación. ¡Tengamos el ánimo de proponerles a los jóvenes la vocación consagrada salesiana! Espero que este sexenio, a partir de esta solemnidad del 150° aniversario de nuestra Sociedad, sea de verdad un período de gran fecundidad vocacional.

 

El Aguinaldo del 2009 también nos estimula a considerar nuestra tarea en la Familia Salesiana. Nacidos hace 150 años como Congregación, somos conscientes que nuestro Padre no ha pensado sólo en nosotros, sino que  desde siempre ha querido crear un "vasto movimiento de personas que, de varios modos, trabajan para la salvación de la juventud", Const. 5. En ello y en la Familia Salesiana tenemos particulares responsabilidades. Nosotros hemos sido pensados como evangelizadores de los jóvenes y como animadores de una familia carismática.

 

Desde ahora en los caminos formativos y espirituales personales, comunitarios e inspectoriales se podrán tener presentes estas particulares indicaciones. He constituido al respeto una Comisión, coordinada por el Consejero para la Formación, que os ofrecerá en los próximos meses algunos subsidios al respeto.

 

El Espíritu de Cristo nos anime en este camino; Maria Auxiliadora nos sostenga con su solicitud materna;  Don Bosco sea nuestro modelo e interceda por nosotros.

 

Cordialmente en el Señor.

  

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